Análisis Samsung Galaxy Note 8

 Por defecto tenemos un Full HD+ (2.220 x 1.080, 392ppi) , por encima está el WQHD+ (2.960 x 1.440), y por debajo un modo HD+ (1.480 x 720 pixels, 261ppi). El último es el que se utiliza en los modos de bajo consumo.

Especificaciones del Note 8,

  • Procesador Qualcomm Snapdragon 835 / Exynos 8895 en España
  • Pantalla de 6,3 pulgadas resolución WQuadHD+ (2960×1440) con ratio 18,5:9
  • 6GB de memoria RAM LPDDR4
  • 64GB de almacenamiento UFS 2.1 + microSD hasta 256GB
  • Cámara trasera
    • Sensor principal de 12MP con apertura f/1.7 y estabilizador OIS
    • Sensor secundario de 12MP con apertura f/2.4, estabilizador OIS y zoom 2x
  • Cámara frontal con sensor de 8MP f/1.7
  • Lector de huellas, reconocimiento facial y de iris
  • Batería de 3.300 mAh, con carga inalámbrica y rápida
  • Resistencia al agua y polvo IP68
  • Sistema operativo: Android 7 Nougat con profunda capa de personalización Samsung Experience en su versión 8.5.
  • WiFi, Bluetooth 5.0, ANT+, USB Tipo C, GPS (Glonass y Galileo)
  • Asistente virtual Bixby
  • S-Pen con funciones y apps adaptadas en software
  • Dimensiones:162,5 x 74,6 x 8,5 mm
  • Peso: 195 gramos

Grande, más cuadrado y con una pantalla espectacular

Hablamos de un panel SuperAMOLED de 6.3 pulgadas de tamaño con una resolución máxima de 2960 x 1440 píxeles (522 píxeles por pulgada).

De nuevo repiten la relación de aspecto 18,5:9 y por tanto tenemos una pantalla más alargada de lo habitual. Lo cierto es que está ratio resulta llamativa a primera vista, pero uno pronto se acostumbra e incluso se agradece a la hora de disfrutar contenidos como textos o vídeos con resolución panorámica (en aplicaciones como YouTube podemos eliminar los marcos negros a costa de realizar un recorte en el vídeo). Es más, tras unos días se hace extraño, ancho, sujetar un smartphone con pantalla tradicional de 16:9.
La pantalla del Note 8 es fantástica, las imágenes y vídeos lucen genial en ella, pero recordemos la tradición de Samsung resaltando el contraste de los colores en sus AMOLED. Eso provoca que los tonos queden desvirtuados, demasiado saturados – y se nota sobre todo cuando vemos las mismas fotos/videos en pantallas más fieles a la realidad y con una calibración menos agresiva – , pero por suerte podemos ajustar a nuestro gusto el modo de pantalla desde los ajustes.
El Note 8 tiene soporte HDR, así que se pueden disfrutar contenidos multimedia en alto rango dinámico de servicios que lo soporten, como recientemente ha habilitado YouTube
Pese a que tenemos un panel de resolución WQHD+, por defecto no viene así, sino que está configurada en FHD+ (que equivale a 2220 x 1080 píxeles). Es el usuario el que debe decidir si subirla, o bajarla a HD+, desde los Ajustes.

Este cambio nos permite ahorrar un poco de batería – que siempre se agradece -, pero si la subimos al máximo podremos, por ejemplo, ver vídeos en YouTube a 1440p. Un detalle, los vídeos de YouTube a esa resolución y en HDR van a tirones, por debajo de 30fps. 
Los ángulos de visión de la pantalla son muy buenos, así como el brillo en exteriores. Samsung ha hecho un gran trabajo aquí, el panel puede alcanzar los 1200 nits de brillo, así que tenemos una buena visión incluso a pleno Sol.

El Note 8 alcanza las 6,3 pulgadas de pantalla. Sin embargo, el diseño curvo y sin bordes hace que no se sienta gigantesco

En la trasera el cambio está, obviamente, en la doble cámara con la que ahora podemos realizar un zoom óptico 2x sin perder calidad y conseguir el famoso efecto retrato con un desenfoque muy marcado (o no). El Note 8 no es resbaladizo pese a estar acabado en cristal tanto en la parte frontal como en la trasera, el inconvenientes es que sí es más vulnerable a golpes y una mala caída, sin ser dura, puede acabar en un bonito cristal estallado.

En concreto, el Note 8 monta dos sensores de 12MP en la parte trasera, pero no son exactamente iguales. Un sensor con tecnología Dual Pixel, apertura f/1.7 y equivalente a una lente de 26mm. Sin embargo, el segundo sensor de 12MP tiene una menor apertura de f/2.4 y equivale a una lente de 52mm.

Por tanto, al activar el zoom 2x o el modo retrato (Samsung lo llama Enfoque Dinámico), nos ‘acercaremos’ ópticamente al sujeto y sin perder calidad, como sí ocurriría con un zoom digital.

n líneas generales la verdad es que el efecto está muy bien conseguido si se aplica con equilibrio. Con personas y elementos grandes donde haya una buena diferencia con el fondo/entorno el desenfoque es genial y crea fotos muy llamativas. A ojos de cualquier usuario no aficionado a la fotografía ni interesado por la tecnología provoca ese efecto “wow, vaya foto!“. Sin embargo, en alguna ocasión el efecto sí puede ser más irregular si hay zonas complicadas, como bordes de pelo, pequeños objetos con forma o escenas en las que directamente el software se hace un lío entre lo que es primer plano y lo que es fondo.

Otro punto que me encanta y le da todavía más versatilidad a esta cámara es la opción de “Captura Dual“. La podemos activar cuando hacemos una foto con enfoque dinámico y básicamente el smartphone hace dos fotografías al mismo tiempo: una con el modo retrato y otra con la cámara principal angular.

Nosotros solo veremos la del desenfoque pero si ha salido mal o directamente no nos gusta el resultado, no hay problema: en la galería tienes el botón de la captura dual y allí podrás volver a la foto original realizada con la cámara principal y con todo detalle.

La grabación de vídeo con el Note 8

A nivel de grabación de vídeo ya es habitual encontrar la posibilidad de captar imágenes en 4K a 30fps y así lo tenemos en el Note 8, aunque en las últimas semanas se ha hablado que Samsung podría actualizar el software para permitir el 4K a 60fps (que está presente en los nuevos iPhone). Junto a ese modo de máxima resolución encontramos grabación 1080p a 30 y 60fps, así como vídeo 720p con modo slow motion hasta 240 fps.

En cualquiera de los modos el enfoque es realmente rápido, incluye opciones para trackear objetos y caras (para mantenerlas siempre enfocadas) y la posibilidad de hacer fotos de 9MP mientras se graba vídeo 4K.

Rendimiento: ante ustedes, una bestia

El Note 8 es una bestia. Cuenta con un procesador Exynos 8895 y 6GB de RAM (dos más que el S8), lo que le convierte, sobre el papel, en una de las configuraciones más interesantes de todo el mercado. Habrá que esperar a ver como actúa el nuevo chip A11 Bionic que Apple ha puesto en marcha (según los ‘benchmarks’, no hay nada igual), pero el rendimiento del Note 8 es excepcional. Habrá que esperar también el Kirin 970 del Mate 10 de Huawei o a ver el rendimiento del Snapdragon 8835, presente en el V30 de LG o el Xperia XZ1.

La experiencia diaria hace olvidar aquellos tiempos del S5 y el S4 en los que comprarte un Samsung suponía tarde o temprano un ‘lag’ importante. Este modelo va fluidísimo. En todo. En el tiempo que llevo con él, no me he encontrado con ningún contratiempo en este sentido.

Nuevamente, el Note 8 recoge el buen hacer de los últimos tiempos con ‘Touchwiz’.  Una interfaz e iconos mucho más minimalistas con un diseño a la altura del cuerpo del terminal. Por el momento llega con Android Nougat 7.1.1.

Hablemos del software

Otras mejoras de software las encontramos en el panel Edge, el que desplegamos desde el marco del teléfono, o en la función Par de Apps para crear un acceso directo que nos permita abrir dos aplicaciones que compartan pantalla de forma simultánea, incluso podemos tener apps duplicadas, como dos cuentas de Facebook al tiempo o dos WhatsApp operando a la vez con dos números distintos. Para eso estamos ante un teléfono dual.

Muchas herramientas Edge que aprovechan el borde de pantalla, la completa captura de pantalla, el Always On Display, o la presentación en aplicaciones en pantalla partida. Esto último Samsung lo lleva a un punto que no consiguen otras personalizaciones: podemos hacer ventanas flotantes, cambiar su tamaño, recortarlas, o pasar a modo apaisado.

Se me hace imposible hacer un análisis exhaustivo de TouchWiz, pero sí quiero destacar cosas como los gestos que implementa para hacer cosas importantes. En la pantalla de inicio no hay un botón para ir al cajón de aplicaciones: hay que hacer un gesto hacia arriba o hacia abajo en medio de la pantalla.

Hay que comentar que Microsoft incluye un buen catálogo de serie: Skype, Excel, World, OneDrive o Powerpoint.

Aquí, por el momento, no hay versiones variadas dependiendo del almacenamiento. Solo 64 GB.

La batería fácilmente da para 15 horas. Además, si te ahorras el ‘Always On Display’, puedes ganar hasta 80 minutos más

Aún así, si ves que vas a ir justo tienes el modo de ahorro (limita funciones pero rinde bastante bien) o tomar medidas ‘preventivas’ como desactivar el ‘Always on display’ o bajar la resolución al principio del día para ganar un poco de tiempo de autonomía.

Por supuesto, el Note 8 tiene carga rápida. La tecnología Adaptative Fast Charging ofrece una carga para una jornada completa en tan solo 80-90 minutos. En el caso de que queramos cargarlo inalámbricamente, el tiempo aumenta considerablemente hasta 2 horas largas.

Su pantalla, la cámara dual y el S-Pen son argumentos suficientes. También hay que sumarle que si eres un usuario que no hace un uso intensivo del ordenador en casa como para necesitar un equipo aparte, con el DeX, pantalla y un teclado puedes hacer uso de este teléfono como si fuera un equipo de sobremesa.

Seguimos esperando a Bixby

Bixby se presentó por todo lo alto junto al S8, es el gran asistente virtual inteligente de Samsung, o al menos eso dicen los surcoreanos. Lo cierto es que han pasado los meses y de momento la utilidad de Bixby es más bien escasa, por no decir nula. Hace unas semanas se anunció la disponibilidad en 200 países más, pero Bixby sigue sin entender el español, así que hay que dar las órdenes con comando en inglés.

Enfoque Dinámico: desenfoque para todos

Ahora sí, la tercera opción es usar la opción de Enfoque Dinámico, así es como los surcoreanos han llamado a su particular modo retrato y lo cierto es que es realmente versátil. Con este modo es con el que conseguimos esos retratos y primeros planos con desenfoques muy marcados.

Al activarlo, un mensaje nos alerta en la pantalla de que debemos estar a una distancia aproximada de 1,2 metros del sujeto. Es una medida aproximada, cuando nos situemos a esa distancia aparecerá una confirmación y entonces sí podremos hacer fotos con desenfoque. Ahí aparecerá el selector de intensidad, pero podemos olvidarnos de él. ¿La razón? Samsung nos permite cambiar el nivel de desenfoque a posteriori.

¿Cuál es el rival real del Note 8? LG V30, iPhone 8, iPhone 8 Plus

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close